Muy name Is ratamiašŸ˜Ž

Ratamia

Newbie
Messages
9
Reaction score
1
Points
3
Desde la ventana de un casucho viejo
Abierto en verano, cerrado en invierno
Por vidrios verdosos y plomos espesos
Una salmantina de rubios cabellos
Y ojos que parecen pedazos de cielo
Mientras la costura mezcla con el rezo
Ve todas las tardes pasar en silencio
Los seminaristas que van de paseo
Baja la cabeza sin erguir el cuerpo
Marchan en dos filas, pausados y austeros
Sin mƔs nota alegre sobre el traje negro
Que la beca roja que ciƱe su cuello
Y que por la espalda casi roza el suelo
Un seminarista entre todos ellos
Marcha siempre erguido con aire resuelto
La negra sotana dibuja su cuerpo
Gallardo y airoso, flexible y esbelto
Ɖl solo, a hurtadillas
Y con el reselo de que sus miradas observan los clƩrigos
Desde que en la calle vislumbra
A lo lejos a la salmantina de rubio cabello
La mira muy fija con mirar intenso
Y siempre que pasa le deja el recuerdo
De aquella mirada de sus ojos negros
MonĆ³tono y tardo va pasando el tiempo
Y muere el estƭo y el otoƱo luego
Y vienen las tardes plomisas de invierno
Desde la ventana del casucho viejo
Siempre sola y triste, rezando y cociendo
Una salmantina de rubio cabello
Ve todas las tardes pasar en silencio
Los seminaristas que van de paseo
Pero, no ve a todos ve solo a uno de ellos
Su seminarista de los ojos negros
Cada vez que pasa gallardo y esbelto
Observa a la niƱa que pide aquel cuerpo
En vez de sotana marcial arreos
Cuando en ella fija sus ojos abiertos
Con vivas y audaces miradas de fuego
Parece decirla te quiero, te quiero
Yo no he de ser cura, yo no puedo serlo
SĆ­ yo no soy tuyo me muero, me muero
A la niƱa entonces se le oprime el pecho
La labor suspende y olvida los rezos
Y ya solo vive en su pensamiento
El seminarista de los ojos negros
En una lluviosa maƱana de invierno
La niƱa que alegre saltaba del lecho
Oyo tristes cantos y funebres rezos
Por la angosta calle pasaba un entierro
Un seminarista sin duda era el muerto
Pues cuatro llevaban en hombros el fƩretro
Con la beca roja por cima cubierta
Y sobre la beca el bonete negro
Con sus voces roncas cantaban los clƩrigos
Los seminaristas iban en silencio
Siempre en las dos filas hacia el cementerio
Como por las tardes salir de paseo
La niƱa angustiada miraba el cortejo
Los conoce a todos a fuerza de verlos
Solo, solo falta entre todos ellos
El seminarista de los ojos negros
Corrieron los aƱos pasĆ³ mucho tiempo
Y allĆ” en la ventana del casucho viejo
Una pobre anciana de blancos cabellos
Con la tez rugosa y encorbada el cuerpo
Mientras la costura mezcla con el rezo
Ve todas las tardes pasar en silencio
Los seminaristas que van de paseo
La labor suspende, los mira y al verlos
Sus ojos azules ya tristes y muertos
Vierten silenciosas lƔgrimas de hielo
Vieja, sola y triste aĆŗn guarda el recuerdo
Del seminarista de los ojos negros
 
Top